La revolución se hace en bici

Jul 15, 2019

[vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»4%» bottom_padding=»4%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_row_inner column_margin=»default» text_align=»left»][vc_column_inner column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» centered_text=»true» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_shadow=»none» column_border_radius=»none» column_link_target=»_self» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text][/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][divider line_type=»No Line» custom_height=»30″][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»][nectar_dropcap color=»#5a2bd0″]L[/nectar_dropcap]a bicicleta es mucho más que un vehículo o una herramienta, es una tecnología que las mujeres aprendimos a reconocer. No es sólo un manubrio, una llanta, un cuadro y una taza; es una máquina que puede ser una extensión de nuestro cuerpo, la bicla -como muchas le llamamos- se echa a andar gracias a las prácticas y saberes que incorporamos en nuestros cuerpos mientras la montamos.

Libertad, autonomía, autoconfianza, diversión, rebeldía, comunidad, aprendizajes y conocimiento compartido; esto es lo que encontraron en la bicicleta dos colectivas de Guadalajara, Jalisco, y una genia constructora de cuadros de bici en la Ciudad de México. Femibici GDL, Rila Libre Fem, y Eli de Bicla tienen el sueño de que cada vez más mujeres, jóvenes y niñas, pierdan el miedo a rodar, que sepan ajustar los frenos o cambiar las llantas ponchadas, e incluso que sean constructoras de su propia cleta.   

El camino que ahora ellas recorren y nos abren a otras no es reciente. La posibilidad de rodar, habitar el espacio público y usar esta tecnología  -que conocimos en los años 1800- se la debemos a las pioneras que se atrevían a montar una bicicleta, que incomodaban, rompían las reglas conservadoras y moralinas de su tiempo. 

«Antes pensaba que lo peor que podía hacer una mujer era fumar, pero he cambiado de idea. Lo peor que he visto en mi vida es una mujer montando en bicicleta», es una de las barbaridades que ellas debían escuchar, esta en particular la escribió una corresponsal del Chicago Tribune el 25 de julio de 1891. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»0″ bottom_padding=»2%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_custom_heading text=»La bicicleta como proyecto político» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2321c67e» use_theme_fonts=»yes» css_animation=»bounceInDown»][divider line_type=»No Line» custom_height=»25″][vc_column_text css_animation=»none»]Irrumpir en el movimiento ciclista  de Guadalajara, Jalisco siendo mujeres, no fue cosa fácil. El Colectivo Femibici GDL se conformó en 2010 para tomar espacios general y “naturalmente” ocupados por los varones, para ellas, tomar esos espacios es algo que también se puede hacer en bici. 

El espacio público es un territorio, y en él transitan una gran diversidad de cuerpos y máquinas, ahí se entretejen múltiples relaciones. Transformar las calles, sentir que el cuerpo se desplaza en ellas de forma segura, tranquila y gozosa, aprender a utilizar la bicicleta como una tecnología liberadora y colectiva, son acciones que Carmen, Ime, Caro y Miriam realizan para ellas mismas y para distintas mujeres de esa ciudad. 

Carmen es una mujer de pelo corto, canoso, de sonrisa constante y de cuerpo fuerte. Ella es una de las fundadoras de Femibici GDL y a través del tiempo ha visto el crecimiento del uso de la bicla en su ciudad. 

“Cuando nosotras empezamos no había prácticamente grupos de mujeres ciclistas que se reivindicaran como con un proyecto político. Hubo un pico a partir del 2009 (y) 2010. Empezaron a surgir colectivos como GDL en bici, Ciudad para todos, también ya habían bastantes colectivos feministas pero no necesariamente estaban trabajando juntas”, me contó Carmen cuando la conocí. 

Más allá de las cifras que organismos como ONU Mujeres nos dan sobre el número de mujeres asesinadas en nuestro país, o incluso de los datos de la Fiscalía General del estado de Jalisco que revelan que de enero agosto del 2018 fueron asesinadas un total de 129 mujeres, y sólo 22 casos se investigaron como feminicidio, la violencia es algo que se siente en nuestros cuerpos, experiencias que acumulamos del diario. 

El acoso callejero es una de las principales violencias machistas que enfrentamos diariamente, especialmente quienes habitamos las ciudades, por ello, resulta relevante y significativo que Femibici GDL aporte una mirada y acción feminista hacia el movimiento ciclista. 

Tan sólo hace un par de años, en 2017, el 86% de los ciclistas eran hombres y 14% mujeres, según la Encuesta de Hábitos, Percepción y Preferencias Ciclistas, realizada por el Gobierno de Guadalajara, aunque iniciativas de mujeres están abriendo brecha, estas cifras demuestran que aún existe mucho por transformar a favor de las ciclistas. 

Carmen me contó que cuando iniciaron no era necesario enunciarse feminista para formar parte del colectivo, pero con el tiempo y luego de compartir experiencias de cómo vivían la ciudad, y más importante, cómo se sentían ellas habitándola, la decisión fue clara. Ese espacio sería feminista y exclusivo de mujeres. [/vc_column_text][vc_row_inner column_margin=»default» text_align=»left»][vc_column_inner column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_shadow=»none» column_border_radius=»none» column_link_target=»_self» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][image_with_animation image_url=»4549″ alignment=»» animation=»Fade In» border_radius=»none» box_shadow=»none» max_width=»100%»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]“Teníamos muchos compañeros que decían, no, eso es súper excluyente, y para qué quieren hacer un colectivo sólo de mujeres. ¡Qué sexistas! Además mucho susto, porque está cosa de mujeres juntas, pues para qué o por qué.  Sostener este espacio sólo de mujeres fue algo muy inédito”. 

La mejor arma para desarticular la cultura machista en la que vivimos es la organización y la colectividad entre mujeres -el botón de muestra son nuestras queridas Sufragistas-. Femibici piensa a la bicicleta como una tecnología que potencia sus saberes y experiencias, para compartirlos con jóvenes y mujeres. Vencer el miedo, saberse acompañadas, y capaces de desplazarse por ellas mismas, son tan sólo algunos de los logros que reflejan el poder que tienen los espacios exclusivos de mujeres. [/vc_column_text][nectar_single_testimonial testimonial_style=»bold» color=»Accent-Color» quote=»“Moverse en bicicleta como una forma de transformar la ciudad, de transformar las relaciones entre las personas, de transformar la jerarquías que hay en el espacio público”.»][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»0″ bottom_padding=»2%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_custom_heading text=»Todas necesitamos un empujoncito ¡A rodar!» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2321c67e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line» custom_height=»25″][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Las inseguridades que tenemos como mujeres no son de a gratis, fueron instauradas en nuestros cuerpos desde que pequeñas. La narrativa que impera sobre nuestros cuerpos y que viene de muchos lados: la familia, la escuela, la iglesia, el cine, en fin, no para de mandarnos mensajes como no puedes”, “eres débil”, “eso es para hombrecitos”, “abrir las piernas no es de mujercita decente”, una historia constante del “No” opera en nuestras decisiones. 

Por eso, el proyecto de la biciescuela de Femibici GDL resulta un respiro y una gran oportunidad para quitarnos esa bola de telarañas que limitan nuestras experiencias en el mundo. 

Con ese proyecto realizan paseos ciclistas, cada uno tiene una temática distinta. En estos recorridos se rueda una parte del trayecto, luego hay una reunión en alguna plaza o casa ciclista para tener un espacio de diálogo y después regresar al punto de partida. 

Así viví un paseo cuando las visité; y descubrí que más que salir a las calles a rodar, se construyó un espacio de encuentro con las otras. Corroboré que en estos espacios logramos resonar y espejearnos con la experiencia de las otras. 

En la biciescuela no hay límite de edad para aprender a andar en bici y derrotar los miedos que el cuerpo anda cargando. “Una mujer de 45 años nos compartió que su madre no le permitía este conocimiento (por) tener una vulva, (pues creía) que se podría ver lastimada o estimulada. Simplemente ella no aprendió mientras sus hermanos y primos sí”, nos relató Miriam. 

La bicicleta como proyecto político también significa enfrentar junto con otras mujeres los temores, construir un espacio seguro y amoroso en el que se pueda contar con el apoyo de las demás, donde cada una pueda aprender a rodar en libertad; esa es la experiencia particular de Miriam dentro de Femibici GDL.

Para Ime, también integrante del colectivo, la bicicleta representa autonomía y la sensación de estar haciendo fechorías. Su padre era muy conservador y cuando ella agarraba la bici se alejaba kilómetros  del pueblo donde vivía, se reía para sus adentros.[/vc_column_text][nectar_single_testimonial testimonial_style=»bold» color=»Accent-Color» quote=»¿Cómo utilizar mecanismos como la bicicleta para ir trascendiendo de pronto imposiciones que te han hecho? Para mí la bicicleta era una especie de viajar al futuro más feminista. Más libre”.»][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»0″ bottom_padding=»2%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_custom_heading text=»La guarida: ¡Nos vemos en la Bicicueva!» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2321c67e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line» custom_height=»25″][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Si bien Femibici GDL trabaja por mejorar el ciclismo urbano y el derecho a la movilidad, en Guadalajara, existen otros proyectos y colectivas que también ven en la cleta un proyecto político. Rila Libre Fem surgió de otro colectivo hermano, Rila Libre, un colectivo mixto. Una comunidad interesada en la mecánica y la bici como objeto.

Este colectivo de morras tiene una relación con esta tecnología de dos ruedas desde la herramienta, los engranajes y las piezas que permiten a nuestro cuerpo desplazarse de un sitio a otro. 

A Martha, una joven alta y de huesos macizos, desde chiquita le gustó la mecánica, su curiosidad siempre la llevó a preguntarse cómo estaban construidos los carros o las lanchas. Ella es parte del colectivo que representa el área de mecánica exclusiva de morras en  Casa Ciclista, un proyecto comunitario para la comunidad ciclista de esa ciudad.  

Si durante los dos primeros jueves de cada mes se pasa de noche por la calle de Eulogio Parra #1375, en el barrio de Santa Teresita encontrará una guarida llena morras parchando cámaras, arreglando frenos, limpiando los rayos sus bicis, aprendiendo sobre mecánica básica y también avanzada, eso es la bicicueva. 

En la bicicueva caí en cuenta de lo importante que es conocer cómo funciona la cleta. A mí me avergonzaría mucho pedir ayuda a un vato si un día se le poncha una llanta a mi bici, o si camino a la chamba fallan los frenos. Así como nos familiarizamos con nuestro cuerpo, nuestros ritmos y tiempos, sucede lo mismo con la bici. Conocer su anatomía y para qué sirve cada pieza resulta liberador. 

La bicicueva es un espacio mágico, respetuoso y amoroso. No está permitida la actitud de hombres “expertos”. Ahí hay morras como Martha y Ally, pacientes y atentas a escuchar. “En este espacio traes tu bici para arreglarla, aprendemos juntas, te prestamos herramienta, puedes venir, ver y aprender, meterle mano a las bicis de las demás, y entre todas nos ayudamos, eso es la bicicueva”, compartió Martha. [/vc_column_text][vc_row_inner equal_height=»yes» column_margin=»default» text_align=»left»][vc_column_inner column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_shadow=»none» column_border_radius=»none» column_link_target=»_self» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text css_animation=»slideInRight»][/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»2%» bottom_padding=»2%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_custom_heading text=»Las morras a las calles, una batalla constante» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2321c67e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line» custom_height=»25″][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Martha, otra de las integrantes de Riela Libre, aprendió a percibir y enfrentar las violencias que se viven en el espacio público de forma distinta gracias a la bicicleta. Ella cree que rodar es mucho más seguro que caminar en la ciudad. Y aunque lo ideal sería que sin importar el lugar, la hora y la vestimenta nuestros cuerpos estuvieran libres de violencias, lo cierto es que de a poco hemos aprendido a cuidarnos entre nosotras.[/vc_column_text][nectar_single_testimonial testimonial_style=»bold» color=»Accent-Color» quote=»“La bicicleta es una herramienta política, ha transformado el espacio público, para el bien de todas las personas, y sobre todo a las mujeres. Que te reconozcan en la bici transforma en su totalidad el espacio público«.»][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Ally, quien también es parte de Rila Libre Fem enfrenta acoso constante mientras pedalea. Miradas que agreden más que las palabras y que los hombres crean que tienen derecho sobre ti, son algunas de las múltiples violencias que vive a diario como mujer ciclista en Guadalajara. Con el tiempo aprendió a generar estrategias para vivir en este mundo machista.[/vc_column_text][nectar_single_testimonial testimonial_style=»bold» color=»Accent-Color» quote=»“Vas aprendiendo cuándo puedes reaccionar y cuándo no, también dices: hoy traigo tiempo, hoy no ando tan enojada, hoy puedo controlarlo, hoy lo voy a hacer, o al contrario, ando como bien prendida, hoy no. Entonces vas eligiendo tus batallas”.»][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Conocer a Martha y Ally fue esperanzador pues ellas tienen un compromiso con las mujeres de su ciudad. Ellas saben que es un movimiento que no va a parar, que sigue creciendo, que va a mutar, que es imparable.  [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»full_width_content» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»padding-8-percent» column_padding_position=»left» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/4″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][/vc_column][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/2″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text css_animation=»slideInLeft»][/vc_column_text][/vc_column][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/4″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» top_padding=»2%» bottom_padding=»2%» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none» shape_type=»»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][divider line_type=»No Line» custom_height=»20″][vc_custom_heading text=»Artesana de la bici» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2321c67e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line» custom_height=»25″][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]¿A cuántas mujeres constructoras de bicis conocen? ¿Se han preguntado quién diseñó y fabricó la cleta que usas? ¿Por qué compramos modelos estandarizados de bicis? ¿Por qué nuestros cuerpos se tienen que adaptar a lo que ofrece el mercado?

Eli Acosta retomó la construcción tradicional de cuadros de bici. Mejor conocida como Eli de bicla, ella es una joven autodidacta que descubrió en la bicicleta una forma de meditar en movimiento y sentirse feliz en este mundo. Su aprendizaje fue duro, y su formación es continua, inacabada, y perfectible, pues hacer una bici en realidad es un proceso complejo. 

Para ella fabricar una bicicleta es una disciplina y un compromiso con ella misma, y con la persona que rodará su creación. Eli es fundadora de Básica Studio, un taller que fabrica de bicicletas. En su estudio se construyen cuadros de bicicleta no pensados en serie, lo que requiere una diversidad de conocimientos: de las herramientas que darán forma a la bici, del cuerpo y del uso específico que se dará a esta tecnología (de ruta, transporte, montaña, competencia, etc), también se debe ser paciente, observar, entender el comportamiento del metal, educar el ojo.

Eli comprende esta tecnología como algo en constante transformación, y no como un mero molde, sabe que hay una relación estrecha entre cuerpo y máquina -reflexión que es muy probable que marcas de bicicletas costosas no se plantean- “El mayor reto de entender el cuerpo y la bici ha sido volverme una freak de saber de cosas de bici.  La forma en la que se vincula el cuerpo con construir una bici  tiene que ver con que ya hay geometrías dadas, ya hay ángulos, tallas, etc. Es lograr entender lo más que se puede sobre lo que ya existe, para entender la diferencia entre la tendencia comercial y en realidad poder replantear cuál puede ser una buena bici para cada persona”.  

Eli construyó la geometría al 100% de una bicla para una cicloviajera, quién es muy feliz con ella. [/vc_column_text][vc_row_inner column_margin=»default» text_align=»left»][vc_column_inner column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_shadow=»none» column_border_radius=»none» column_link_target=»_self» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text css_animation=»slideInRight»][/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Eli es una artesana que da un profundo sentido a construir una bicicleta. “El primer gran significado es trabajar por el ser humano que quiero ser. Para mí la disciplina de hacer bicicletas es una cuestión que trabajo día a día, como el compromiso que eso requiere, es a través de mí que puedo entender todo, para poder estar aquí dialogando contigo, crear mis vínculos, respetar al otro, generar empatía” afirma ella. 

Posiblemente muchas de nosotras comenzamos nuestra relación con la bicicleta aprendiendo a montarla, quizás aprendimos algo de mecánica básica, si se nos ponchó una llanta. Este otro nivel, uno más profundo, como el que Eli mantiene con esta tecnología requiere de paciencia, disciplina, procesos creativos, y una conexión con lo que sus manos pueden crear para otras personas. [/vc_column_text][nectar_single_testimonial testimonial_style=»bold» color=»Accent-Color» quote=»“A mí me gusta imaginar un futuro en el que si alguien necesita una bici. Pues voy por un tubo, lo corto, lo ensamblo, soldo, sabes…Cada vez que hago una bici digo, quizás ya estamos construyendo el camino para esa autonomía de hacer cualquier cosa. Mi escenario ideal es que todo el mundo se hiciera su bici”.»][vc_column_text css_animation=»bottom-to-top»]Lo que aprendí al conocer a estas mujeres creadoras y facilitadoras de saberes es que en realidad no hay edad para aprender a montar la bici y ser libre, que rodar en el espacio público debería ser una fiesta, un recorrido gozoso, y no un camino sinuoso y violento. Así que vayamos con la amiga más cercana que quiere aprender a andar en bici y no se anima y aprendamos juntas a ser dueñas de nuestro cuerpo y nuestros caminos. ¡Que pedalear sea una celebración! [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][nectar_btn size=»medium» button_style=»regular» button_color_2=»Accent-Color» icon_family=»fontawesome» url=»http://www.luchadoras.mx/tecnolovers» text=»Regresar» icon_fontawesome=»fa fa-long-arrow-left»][/vc_column][/vc_row]

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