Sirilatha Batliwala; El poder transformador del movimiento

Jul 24, 2018

Los movimientos pueden generar cambios, profundos y duraderos. Sin embargo, en ocasiones; el protagonismo, la falta de recursos y la oposición de prioridades, obstruyen la resolución e impacto político y social que la lucha podría abarcar. Sirilatha Batliwala, feminista, activista y ferviente defensora de los derechos de las mujeres, nos invita a cuestionar, participar y generar diálogos que perpetúen y fomenten la vigente lucha feminista.

Para la activista, “un movimiento empieza con un estado de personas que tienen una experiencia compartida, si se quiere trabajar en conjunto por algún objetivo y se unen para romper el aislamiento de la injusticia, construyen juntos, el poder colectivo, la agencia colectiva para el cambio, y comienzan a analizar el problema juntas” Un movimiento se trata de querer actuar y generar un cambio, “un movimiento se mantiene vivo con el tiempo. Se preguntarán ¿qué pasa con el movimiento feminista y las distintas manifestaciones que lo conforman?, ¿cuáles son los grandes retos del movimiento feminista actualmente?, ¿y nosotras podemos hacer algo?

Sirilatha Batliwala cree y compartió con nosotras tres valiosas reflexiones para trabajar, pensar y (des)construir desde el propio movimiento feminista.

1. LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Al respecto dice; “el primer desafío es interrogarnos, en términos de nuestra capacidad para unir a través del poder colectivo en momentos clave a modo que lleguemos a ser importantes desde un punto de vista político”.

El movimiento feminista se conforma por una gran variedad de opiniones, de contextos sociales, económicos, raciales y culturales. No es raro, que en esta pluralidad de voces temamos perder nuestra identidad individual dentro del movimiento. Más la conjunción de voces, así como la existencia de cada lucha única son necesarias. Batliwala menciona, “un movimiento tiene capas y un movimiento poderoso es aquel que tiene capas en todos los niveles y en el que se está trabajando en diferentes tipos de problemas y con diferentes grupos de personas a las que afecta ese problema de manera distinta o en que las causas de la injusticia son otras para cada pueblo.” En momentos clave, es cuando como individuos, colectivas o grupos con ideas particulares, debemos unir voces como un solo movimiento. “Si somos incapaces de unirnos en los momentos clave y mantenemos las luchas separadas, tendríamos que cuestionarnos, si ¿estamos perdiendo o ganando el poder para conseguir el cambio?.”

2. UNA AGENDA ¿SIN RECURSOS ECONÓMICOS?

La gran mayoría de nosotras depende del financiamiento para sostener nuestro movimientos. Lamentablemente en ocasiones esto nos lleva a tomar direcciones que favorecen nuestros objetivos. Debemos ser asertivas con nuestra agenda política, “hay estrategias que se ven afectadas por fuerzas externas, a veces parecen amistosas, solidarias, se nos presentan como aliadas, pero sigo pensando que pueden estar distorsionado nuestras estrategias y el impacto político de nuestro poder para el cambio.”

Pensarán, ¿cómo persistir en la contienda sin respaldo económico (externo)? Sirilatha nos anima a indagar, “necesitamos explorar”, no se trata de seguir una receta “hay muchos movimientos que han sobrevivido durante décadas sin dinero del exterior y tenemos que buscar esos modelos y aprender de ellos.”

3. LIDERAZGO (NO) PATRIARCAL

“Creo que un gran problema que las feministas tenemos que afrontar es que todas nosotras tenemos una comprensión muy patriarcal del liderazgo como poder.” En nuestros movimientos no suele hablarse de las dinámicas internas de poder, mas esto no quiere decir que no existan. El poder proviene de fuentes muy sutiles.

Hablar de relaciones, participación política e internacional, conexiones, representación, todo esto es hablar de una fuente de poder. Tan sutil como ser la vocera de un movimiento. Es necesario “crear un mecanismo en nuestros movimientos para permitirles a nuestros miembros realmente desafiar al liderazgo para interrogar la forma en que practicamos el poder, incluso dentro y entre nosotras.”

¿Cómo creamos nuevas prácticas de liderazgo enraizadas a los valores y política feminista?, ¿cómo dejar ir las posiciones de liderazgo?, ¿cómo aprendemos a dar un paso atrás y dejar que otros guíen? Sencillo, haciéndolo. “Dejemos que nuestras compañeras hagan un lío, yo hice un desastre en mi tiempo, pero tuve la oportunidad de dirigir. Entonces creo, que realmente tenemos que interrogar nuestros modelos de liderazgo y nuestra dinámica de poder interno.”

Sirilatha Batliwala cree que la transformación a través del movimiento (feminista) sí es posible. Se nos ha dado voz, espacio y oportunidades, para dejar de pensar de manera aislada, como colectivas y de forma individual s actuemos en conjunto, potenciemos la lucha y mantengamos presentes nuestros objetivos.

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