Feminismo psicoactivo. Trascender el prohibicionismo nos hará libres

Ago 31, 2021

[vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» width=»1/1″ tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text]Por: Avelina Fonseca, politóloga, activista feminista y panelista en Viajes Violetas. [/vc_column_text][vc_column_text]Es innegable que el feminismo es el movimiento social de mayor trascendencia en la actualidad. Sin embargo, hay múltiples interpretaciones y apropiaciones de las estrategias de lucha y las demandas que incorpora. En Viajes Violetas* explicamos por qué el feminismo debe ser antiprohibicionista, con el fin de visibilizar los daños que ha causado el prohibicionismo y la guerra, particularmente sobre las mujeres pero también como parte de la lucha contra la militarización y el capitalismo. [/vc_column_text][divider line_type=»No Line»][image_with_animation image_url=»8953″ alignment=»center» animation=»Fade In» border_radius=»none» box_shadow=»none» max_width=»75%»][divider line_type=»No Line»][vc_custom_heading text=»Por un feminismo interseccional que luche contra las múltiples opresiones» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2320c57e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line»][vc_column_text]Los feminismos se pueden definir a partir de diversas teorías, según dónde nos posicionamos, pero un elemento fundamental es la lucha por la emancipación de todas las mujeres, y en ese sentido, nos posicionamos desde el feminismo interseccional que reconoce y cuestiona los múltiples ejes de violencia que atraviesan de forma diversa y entrecruzada la vida de las mujeres y sus entornos, rompiendo con la concepción universalista de la experiencia de ser mujer.[/vc_column_text][image_with_animation image_url=»8955″ alignment=»center» animation=»Fade In» border_radius=»none» box_shadow=»none» max_width=»75%»][vc_column_text]

@estenegromar

[/vc_column_text][vc_column_text]Vivimos una época de transformación profunda, las condiciones en que se desarrolla la vida están mutando, junto con ellas la sociedad y, de manera más lenta, las instituciones. El feminismo es la revolución más grande del mundo, sin embargo, el avance y las estrategias de lucha son múltiples, y desde nuestra perspectiva se requieren alianzas estratégicas con otros movimientos sociales para lograr transformaciones profundas. La matriz de opresión sexogenérica es sólo una más de las opresiones, la clase, raza y origen geográfico tienen implicaciones igual de importantes en la vida de las personas y sus comunidades.

Tenemos que ir mucho más allá de la “igualdad de oportunidades”, pues se hace necesario cuestionar el acceso general a dichas “oportunidades”, es decir  la repartición de la riqueza y la justicia. La grave desigualdad que experimentamos no se va resolver ofreciendo las mismas oportunidades a hombres y mujeres, sino desmontando un sistema que gira en torno a la generación de plusvalía, concentrada por una mínima parte de la población a costa de la explotación del resto, a lo que se suma la sobre explotación de los medios para la vida: aguas, territorios, fauna, ecosistemas.[/vc_column_text][vc_custom_heading text=»Mujeres organizadas en contra el prohibicionismo» font_container=»tag:h2|text_align:left|color:%2320c57e» use_theme_fonts=»yes»][divider line_type=»No Line»][vc_column_text]Es urgente reconocer y visibilizar que el prohibicionismo ha afectado más gravemente a las poblaciones históricamente más vulneradas: las mujeres, las personas jóvenes, campesinas, y a las personas consumidoras. Frente a este escenario y considerando la fuerza del movimiento feminista como aglutinador de varias luchas en contra de las condiciones y políticas que generan desigualdad y opresión, así como los costos que ha tenido la política prohibicionista para los pueblos y en especial para las mujeres y la coyuntura político legislativa en torno a la regulación del uso de la cannabis y otras sustancias psicoactivas, nos resulta evidente la centralidad de esta discusión y la urgencia por visibilizar, exigir y plantarnos donde sea necesario para exigir una legislación justa. [/vc_column_text][image_with_animation image_url=»8954″ alignment=»center» animation=»Fade In» border_radius=»none» box_shadow=»none» max_width=»75%»][vc_column_text]

@estenegromar

[/vc_column_text][vc_column_text]Es claro que la política de drogas ha obedecido a intereses internacionales y económicos globales y no al bienestar de los pueblos. La ilegalidad de ciertas sustancias psicoactivas no tiene sustento en argumentos de salud pública, aunque así osen afirmar los gobiernos. Esto se puede comprobar al observar y estudiar con detenimiento el funcionamiento de dicha política y sus consecuencias. 

La política prohibicionista ha centrado sus recursos en estrategias de seguridad, militarización e intervencionismo. Se ha caracterizado por una política armamentista que se ha traducido en la pérdida de vidas, desapariciones forzadas, desplazamientos de comunidades enteras, aumento de encarcelamiento, disminución de empleo, aumento de precarización, etc., y no en estrategias de salud, prevención y atención de consumos problemáticos. Por lo tanto, no se están atendiendo directamente los daños del trasiego y consumo de dichas sustancias, ni está resultando en mejoras en las condiciones de vida de las personas afectadas directa o indirectamente. 

Se hace cuestionable, también, que las plantas psicoactivas cultivadas en el sur global hoy sean ilegales pero que los fármacos psicoactivos producidos por las farmacéuticas en el norte global sean legales. En países como Estados Unidos el mayor problema con las dependencias está ligado a fármacos de acceso legal aunque controlado. 

Hoy estamos en una coyuntura muy importante pues a nivel mundial se están modificando las legislaciones en torno a ciertas sustancias psicoactivas. Canadá, Uruguay, Sudáfrica y una buena parte de EUA, así como la capital de Australia y Georgia ya permiten el consumo recreativo y médico de la cannabis. 

En el caso de México estamos en un momento coyuntural muy importante, a finales de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una declaratoria de inconstitucionalidad con respecto a la prohibición del consumo de marihuana, con lo cual el siguiente paso es la legislación al respecto, pues aunque no se prohíbe su uso adulto, este aún no es regulado y necesitamos regular no sólo el consumo sino la producción y comercialización de la planta.. En este sentido se han hecho públicas una serie de propuestas de ley, mismas que aún carecen de elementos básicos para considerarla una ley que apunte a resarcir los daños ocasionados por las políticas de prohibición y securitización, tema que trataremos en nuestro siguiente artículo. [/vc_column_text][image_with_animation image_url=»8956″ alignment=»center» animation=»Fade In» border_radius=»none» box_shadow=»none» max_width=»75%»][vc_column_text]

@estenegromar

[/vc_column_text][divider line_type=»Small Line» line_alignment=»default» line_thickness=»1″ divider_color=»default»][vc_column_text]*El pasado 31 de marzo se estrenó el programa Viajes Violetas, gestionado por ReverdeSer Colectivo y con la participación de compañeras activistas feministas y psicoactivas: Avelina Fonseca, Diana Hurtado y Alex Guzmán, con la moderación de Monserrat Angulo, donde analizamos el uso de sustancias psicoactivas y las políticas que las regulan desde una mirada feminista.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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