OBRERAS INSUMISAS, CONTRA LA INJUSTICIA EN LAS MAQUILAS

Reyna Ramírez comenzó a trabajar en las maquilas de Tehuacán, Puebla a los 12 años. Cosía, marcaba patrones de ropa, cortaba, hacía cosas sencillas, adecuadas a su edad. Creció en las maquilas y fue testigo del boom que tuvieron en el municipio poblano entre el 2000 y el 2013 cuando la industria creció a manos de empresas extranjeras, lo que incrementó la migración de mujeres de todas partes de Puebla a la localidad persiguiendo una oportunidad laboral.

En Tehuacán la industria de la maquila se popularizó en la década de los años 80, al comenzar la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) las empresas extranjeras vieron en el territorio poblano una posibilidad de malbaratar la mano de obra para su beneficio y la posibilidad de exportación. Así marcas como Guess llegaron huyendo de acusaciones de explotación laboral en Los Ángeles.

Después de Guess, llegó Levi’s, VF Corporation, Sarah Lee, Farah, Calvin Klein, Tommy Hilfiger, Gap, Ralph Lauren, Dockers y Tehuacán, Puebla se convirtió en “la capital mundial de los blue jeans”.

Reyna trabajó en varias maquilas hasta que la despidieron injustificadamente en una de las siete maquiladoras que la empresa Tarrant México tenía en Puebla donde se confeccionaba mezclilla para marcas como Levi’s, Limited, Tommy Hilfiger, GAP y DKNY.

Tarrant México era una de las propiedades del empresario textilero Kamel Nacif, “El Rey de la Mezclilla”, conocido por un historial de violaciones de derechos humanos entre las que resalta el ser parte de una red de políticos y empresarios pederastas en México según una investigación hecha por Lydia Cacho.

Reyna fue parte de las y los 100 trabajadoras y trabajadores que despidieron de una de las maquilas que Tarrant tenía en el municipio de Tehuacán.

El grupo Tarrant cuenta con sedes en China, Tailandia, Corea, Nueva York y Los Ángeles. Su modus operandi consiste en la elaboración completa de pantalones: producción textil, corte, ensamblaje, lavado y aplicación de terminados de moda (deslavado de telas). En México habitó Puebla, Tlaxcala, Oaxaca y Guerrero.

Para las trabajadoras no hay capacitación, aprender en la maquila es por iniciativa propia, si se quiere mejorar de puesto y hacer más cosas hay que trabajar tiempo extra y sin paga. Así aprendió Reyna, trabajó horas extras y supo cómo coser,  planchar, operar máquinas pidiendo ayuda a otras y otros trabajadores, pero a diferencia de la mayoría de sus compañeras, ella aprendió también sobre derechos laborales.

Lo que aprendí dentro de las líneas o las máquinas es que hay muchas violaciones a los derechos humanos sobre todo a los (derechos) de las mujeres. Yo venía de vivir situaciones violentas por lo que no dejaba que nadie me gritara o me hiciera cosas, era muy desconfiada. Cuando veía que le hacían eso a otras mujeres me enojaba mucho, al principio veía sólo por mí pero empecé a darme cuenta que las mujeres no detectaban la violencia que vivían y les decía que no se dejaran, que no tomaran tiempos extras mal pagados, que mejor descansaran.

Obreras Insumisas es un colectivo de mujeres indígenas trabajadoras de maquila que apoya y enseña a otras mujeres la importancia de sus derechos y les brinda herramientas para defenderlos. Su historia comenzó con el despido injustificado de Reyna y de sus 3 hermanas de la maquila de Tarrant. Cuando sucedió buscaron ayuda y llegaron a una organización integrada sólo por hombres con la que lograron conseguir una liquidación mínima.

“A partir de ese conflicto pensamos que no había una organización de mujeres que cuide los derechos de las trabajadoras de maquila. Entramos en un proceso de capacitación y fundamos Obreras Insumisas”

Además de asesorar procesos legales, Obreras Insumisas da talleres en contra de la violencia que se vive en las maquilas, cursos sobre derechos de las mujeres, pláticas para aprender a identificar cuándo es una agresión psicológica, laboral o física y que las mujeres reconozcan su valor.

Las condiciones en las maquilas no han cambiado. Reyna regresó a trabajar en 2016 a una maquila y de nueva cuenta se enfrentó a condiciones de trabajo precarias. Panoramas que incluyen nombres en listas negras para evitar que las trabajadoras que se resisten a las violaciones de sus derechos sean contratadas en otras maquiladoras o casos como los que el activista Martín Barrios denunció: amenazas, tortura y secuestros para obligar a que los trabajadores y trabajadoras firmen su renuncia.

“Los salarios son injustos, hay casos de acoso sexual y laboral; no hay seguridad social, las condiciones de los espacios son precarias, no existen los derechos humanos y fundamentales”

Actualmente en Tehuacán existe otro modelo de explotación laboral: el trabajo a domicilio y los talleres informales. Se elaboran prendas en casas con una paga muy baja y de manera clandestina ya que las empresas han optado por opciones que les permitan evadir todo tipo de responsabilidad con sus trabajadoras.

Según un informe de la Red de Solidaridad de la Maquila publicado en 2010 los empresarios que tenían fábricas medianas han optado por montar talleres clandestinos  para no pagar impuestos ni dar prestaciones y las empresas grandes se han visto beneficiadas con la Reforma Laboral ya que ahora es legal contratar por plazos cortos. Algunas fábricas siguen recurriendo a cerrar sorpresivamente sus maquiladoras para evitar pago de aguinaldos.

Y sí, para Reyna la Reforma Laboral sólo ha perjudicado a las trabajadoras.

“La nueva Reforma Laboral lo que hizo es que se perdieron las antigüedades y con ellas las prestaciones que se ganaban con el tiempo ya que ahora es legal contratar temporalmente. Es triste e indignante ver cómo en los lugares de poder unos cuantos deciden por la vida de las trabajadoras.”

En 2011, la maquiladora Exportadora de Pantalones del empresario Mayer Cohen Fallena, que en algún momento trabajó productos de Guess, Abercrombie y Levi’s, despidió injustificadamente a la mayoría de sus trabajadoras. Ellas decidieron irse a paro, las despidieron masivamente así que levantaron una denuncia y lograron un embargo precautorio de la maquinaria hasta conseguir la liquidación. En este proceso Obreras Insumisas las apoyó.

Defender los derechos no es una tarea fácil, es una ardua labor que no es reconocida ni remunerada y por la que quienes integran Obreras Insumisas  se han visto en peligro. En 2011, después del embargo de la maquinaria de la empresa de Cohen Fallena, el abogado de la organización y Reyna fueron amenazadas de muerte.

“Una de las cosas que me ha dejado el activismo es que muchas veces como defensoras damos más de lo que podemos dar. Por ejemplo nosotras como defensoras no tenemos seguridad, no tenemos salarios, eso es una parte que a mi me preocupa mucho por qué si hacemos una labor tan importante por qué no tenemos salarios ¿por qué las organizaciones no ven por nuestra seguridad social?”

Para las Obreras Insumisas y para Reyna su principal labor es que toda mujer aprenda de sus derechos y sepa cómo defenderlos y ejercerlos. En un ambiente laboral donde la seguridad social es nula y los salarios van de 500 pesos semanales por más de 10 horas diarias, ella lucha por cuidar sus derechos y los de las mujeres a partir de la sororidad y el trabajo colectivo.

*Video por Eve Alcalá

Fernanda Muñoz

Estudiante de periodismo, aficionada a la fotografía, fan de la nece(si)dad de hacer cine documental. Nativa de tierras vecinas donde "siempre hay primavera" y crecen guayabas&bugambilias.

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