¡Me rompieron el corazón! Todas hemos pasado por ese momento, nos han roto el corazón una, dos, tres, cuatro… ¿cuántas veces? ¿me rompí? ¿sobreviví?

Tener relaciones sexo-afectivas sanas, amorosas, tiernas, cuidadosas y responsables, parece ser algo casi imposible en esta época de “el amor en tiempos de tinder” . Sentir que nuestro corazón se hace cachitos, no nos hace ser menos feministas o nos resta puntos en la conquista de nuestra autonomía.

A principios de este año, a mí me abrieron el corazón, sentí que éste no sólo se hizo cachitos, sino que le hicieron una herida. Me dejaron bien abierta. Para seguir sintiendo, más profundo, sin filtros, para ir a lo más hondo, por muy negro que se vea, me permití ser completamente vulnerable con la que fue mi pareja por varios años. Y así quedó mi corazón: fisurado, desdoblado, abierto.

Porque en mood cotorreo está chido cantar las de Juanga y cortarnos las venas con galletas de animalitos mientras tararemos “yo no nací para amar, nadie nació para mí” pero amigas, hay historias, relatos y rolas que debemos dejar de creernos.

En todas mis rupturas, despedidas, desencuentros, la música ha sido mi salvavidas. Para transitar mi duelo armé un playlist que hasta la fecha sigo alimentando. En esta entrega me han acompañado morras canta-autoras y productoras de Chile, Argentina, Perú, México, y  España. Todas ellas poniendo en rimas sus sentires, aprendizajes, dolores, alegrías, y renacimientos.

Por que pese a todo seguimos floreciendo.  Así que como en todo duelo en este playlist transitarán desde la negación, el dolor, la profunda tristeza, la culpa, la negociación, el coraje, el enojo, para al final  llegar a buen puerto, a nosotras mismas, enteras, solas, más no desoladas. Porque ahora abrazo y celebro que me tengo todita para mí.

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