Tenemos la certeza de que les niñes tienen magia y mueven al mundo con sus historias y sus miradas. Hoy celebramos el Día de la niñez con 5 morritas increíbles que nos compartieron un poco de lo que sueñan y aman hacer. 

1.- África

África acaba de cumplir 10 años y desde muy pequeña la música ha tenido un papel indispensable en su vida, baila ballet y además le gusta mezclar música.

Sus papás tienen un estudio de grabación llamado Mamá Africa Studio, donde ella ha tenido la oportunidad de explorar diversos géneros musicales muchas veces directamente de sus creadores. Cuando hay presentaciones y eventos, se sienta atenta a escuchar lo que tocan: high energy, reggae, rap o techno.

Desde peque se acercó a las tornamesas y sus papás le fueron enseñando cómo utilizar el equipo. Tímida, se pone los audífonos y da una demostración de lo que sabe hacer mientras comparte dos de sus discos favoritos: “We wanna be free”, de Sistah Lore y “Woman on a mission”, una recopilación que celebra a mujeres en el reggae y el dub.

A África le gusta aprender, quiere tocar el piano y le gusta cuando en la clase de baile le enseñan nuevos pasos. Bailar y sentir la música son las cosas que la mueven. 

“Me siento feliz cuando bailo. Quiero bailar y tocar música cuando sea grande”.

África disfruta mucho ser niña porque las personas la consienten y su mundo ideal sería uno donde a les niñes no les peguen, donde sean consentides por sus familias y donde les niñes que viven en calle tengan un hogar. 

1.- Ana

Ana tiene 13 años y desde pequeña está segura que será directora de cine y es un sueño que ya está cumpliendo pues ha dirigido varios cortometrajes y dos de ellos han sido seleccionados en convocatorias de cine hecho por niñes.

Tiene múltiples pasiones, disfruta mucho dibujar y varios de sus dibujos están inspirados en las películas del director Wes Anderson, a quién admira. Le gusta la música “viejita” y variada, desde Menudo hasta David Bowie.

Ana escribe historias ya sea para sus cortos o para la escuela, y opina que en ocasiones les niñes son limitades respecto a la percepción de lo que son capaces de crear, se les exige escribir o dibujar sólo sobre cosas felices y enviar mensajes positivos, ignorando todas las emociones y temas de las que les niñes quieren hablar.

Considera que en ocasiones la escuela puede ser un espacio que limita la creatividad, pues algunas reglas que se les imponen en el día a día parecieran no tener mucho sentido. 

“Sueño con un mundo en donde los niñes no sean tan juzgados en la escuela o por sus familias, que no les digan ‘no puedes hacer esto’ porque sí afecta mucho. Frena mucho el pensamiento y te empiezas a creer todo lo que te dicen. Entonces mi mundo ideal es un mundo libre de esas ideas erróneas.”

Aquí pueden ver los cortometrajes que Ana ha dirigido y que han sido seleccionados: 

Aparición 

Las calles que ves

3.- Majo

María José tiene 6 años. Es una niña cariñosa que disfruta mucho pintar y andar en bicicleta. En sus pinturas suele elegir como temas a su familia y retratarse a sí misma.

Uno de sus libros favoritos es Malena Ballena, un cuento donde la protagonista se enfrenta a los prejuicios y a sus miedos cotidianos. A Majo le encanta nadar pero le da un poco de miedo, por lo que lograrlo es un reto.

Cuando le preguntan qué quiere ser de grande, responde que no le gusta tener que elegir, que ella quiere ser muchas cosas.

“De grande quiero ser multitarea, para hacer muchos trabajos y muchas profesiones.” Entre esas profesiones le gustaría ser nadadora, doctora y chef.

Majo disfruta mucho pasear en la naturaleza y se preocupa por el planeta. Cuando tiene la oportunidad, acompañada de sus mejores amigos, su hermano y su abuelito, viaja a los bosques a reforestar. Le preocupa que el cambio climático está provocando que algunos animales desaparezcan y desea que las personas cuiden el mundo en el que vivimos.

4.- Natalia

Natalia es una niña enérgica y risueña de 12 años que todos los días defiende su derecho a ser ella misma. Hace cosplay, participa en debates, le gusta pintar y cantar, estuvo en una banda de rock y siempre alza la voz respecto a lo que piensa o lo que le parece injusto. 

Le gusta la moda y el color rosa, pero aclara que aunque estas cosas suelen verse como algo “estereotípicamente de niña”, ella las disfruta y no son contrarias a sus convicciones:

“Yo creo que es bastante rebelde ser tú misma porque estamos en un mundo donde ser tú misma se ve mal o te dicen que debes de actuar de esta manera, de vestirte de esta manera, debes de hacer esto. Pero si tú eres tú misma, estás yendo contra los estereotipos que nos imponen.”

Natalia se nombra feminista, y nunca duda en señalar las actitudes machistas de las personas que la rodean. Para ella es importante que las niñas sepan que sus voces tienen poder para cambiar las cosas que no les gustan. 

 Le gusta ir a las protestas feministas, gritar y enseñar sus pancartas porque eso la hace sentirse poderosa. Para Natalia las protestas no deben ser vistas como un espacio intimidante, sino como un espacio para exigir tus derechos y considera que son espacios importantes porque a lo largo de la historia las protestas han sido revolucionarias y han contribuido a lograr cambios.

De grande le gustaría ser abogada y trabajar por los derechos humanos o en el comercio exterior porque considera que el mundo necesita más mujeres que no ejerzan los “trabajos típicos”. 

Sueña con un mundo donde haya equidad y el odio no exista, “porque la violencia viene del odio y el odio es un sentimiento muy horrible que yo creo que no debería existir, porque el odio puede llevar a machismo, a violencia, el odio puede llegar al racismo, homofobia”.

5.- Sofía

Sofía tiene 8 años y asegura que le gustan los caballos “desde el día 1 que nació”. De chiquita le gustaba ver caricaturas de caballos y le rogó a su mamá para que la dejara montar. Tenía tres años cuando comenzó a entrenar, y actualmente participa en concursos, en las competencias de carrera de barriles y en el amarre de borrego.

Además de los caballos, Sofía disfruta tocar el violín y jugar con sus perritos. De ser niña disfruta no tener las responsabilidades de alzar la casa o lavar la ropa, y le gusta poder dedicarse sólo a jugar. 

Para Sofía, el mundo ideal es uno donde los animales sean tranquilos, donde los niñes puedan hacer lo que más les gusta y donde no haya violencia.