Calentamiento global, pandemia…la crisis ecológica actual nos ha llevado a reflexionar sobre la relación que como raza humana hemos establecido con el medio ambiente. Mediante una jerarquización que nos coloca separades y por encima de la naturaleza, nos hemos creído independientes de ella pero no podíamos estar más equivocadas. 

Hemos escogido el Día Mundial del Medio Ambiente para presentarte a cinco poderosas ecofeministas y ambientalistas del Sur Global, que nos enseñan lo crucial que es establecer diálogos y propuestas entre el ecologismo, ambientalismo y los feminismos para sostener la vida.

1.- Vandana Shiva (India)

Filósofa, activista y ecofeminista, Vandana Shiva es una de nuestras gurús favoritas del amor hacia la tierra. Originaria de la región de Uttar Pradesh en la India, muy joven se integró al movimiento Chipko, mujeres que se amarraban a los árboles para impedir su tala ilegal.

Es una de las figuras principales que se oponen al avance de los transgénicos y las compañías que los impulsan como Monsanto, que han causado catástrofes ambientales y humanas en la India. Critica todo intento de homogeneizar la diversidad, tanto biológica como cultural, ha contribuido a popularizar conceptos como la “biopiratería” y “monocultivos”.

Fundó Navdanya, que significa “nueve cultivos”, desde donde promueve la conservación de las semillas a nivel mundial. En su libro “Democracia de la tierra” llama a reconocer el continuum que existe entre las especies humanas y no humanas de la tierra sin distinción, donde las especies, personas y culturas tienen valor intrínseco, donde la diversidad debe ser defendida y todas las especies tienen el derecho al sostenimiento por encima de los intereses económicos.

2.- Wangari Maathai (Kenia)

Nació en Kenia e hija de madre y padre dedicados al campo, Wangari estudió biología fuera de su país y regresó a su país a trabajar como académica. Como activista, fundó el “Green Belt Movement” (Movimiento Cinturón Verde), a través del cual las mujeres crearon invernaderos que les permitieron reforestar y a la vez tener una actividad productiva propia que contribuyera con su autonomía y les permitiera ejercer nuevos espacios de liderazgo comunitario.

Frente al autoritarismo en su país, fue parte de la resistencia civil y vivió en arresto domiciliario en 1992, y fue una de las principales promotoras de la democracia. En 2002 fue electa como miembra del Parlamento y después desempeñó algunos cargos públicos como el de viceministra de Medio Ambiente. En 2004 recibió el Premio Nobel de la Paz.

3.- Maristella Svampa (Argentina)

Esta filósofa, socióloga y escritora nació en la provincia de Río Negro en Argentina. Sus aportes se enfocan en la crisis socioecológica y los movimientos sociales. Svampa reconoce la pluralidad de expresiones del ecofeminismo y al mismo tiempo la raíz compartida que les une frente a un mundo dualista y especista: la opresión de las mujeres y de la naturaleza.

Esta autora que se define así misma como una intelectual anfibia, ha centrado sus reflexiones en las luchas de la agenda feminista comunitaria y popular, contra el extractivismo y el cuidado del territorio. Para ella, el ecofeminismo aborda las necesidades sociales a través de valores como la cooperación y reciprocidad que permiten la sostenibilidad de una sociedad.

En su libro “Las fronteras del neoextractivismo en América Latina” critica la visión desarrollista al definir el extractivismo como “un estilo de desarrollo basado en la extracción y apropiación de la naturaleza”; usa el concepto de “antropoceno” para referirse a la crisis socio-ecológica que vivimos en estos tiempos producto de este modelo; y rescata a los feminismos populares del sur en América Latina como el campo de batalla donde las mujeres ponen el cuerpo para defender a la tierra.

4.- Ivone Gebara (Brasil)

Teóloga feminista brasileña de ascendencia siriolibanesa, nacida en Sao Paolo en 1944, fue una de las principales exponentes de la Teología de la liberación y una reconocida precursora del ecofeminismo en América Latina.

Ivone Gebara había encontrado en la Teología de la liberación una manera de procurar justicia social, sin embargo, fue también una de sus más aguerridas críticas debido al enfoque antropocéntrico y androcéntrico que esa corriente mantenía, la célebre monja brasileña, sancionada por su congregación por apoyar el aborto, consideraba el ecofeminismo «una postura política crítica, que tiene que ver con la lucha antirracista, antisexista y antielitista».

En sus libros “Intuiciones ecofeministas” y “El rostro oculto del mal” Gebara presenta una epistemología ecofeminista que, a diferencia de la patriarcal (absoluta y universal), pondera las vivencias y las experiencias de las personas, entendiéndolas como contextuales y procesuales, e insistiendo en la interdependencia experimentada por todos los seres vivos, cuyo desequilibrio afecta la vida en su conjunto. Para esta autora hay que aceptar la responsabilidad que tenemos «en la vida de todas las vidas».

5.- Berta Cáceres (Honduras)

Esta activista, referencia importantísima en la defensa de la tierra, nació en Honduras en 1971.  Ambientalista feminista que dedicó su vida a defender los territorios. Fundadora  y portavoz del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas (COPHIN) luchó abiertamente contra la construcción del proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”, en el Río Gualcarque, ubicado dentro del territorio indígena Lenca.

La lucha de esta defensora de los ríos, territorio y derechos del pueblo Lenca fue reconocida a nivel mundial, en 2015 fue acreedora al Premio Goldman, considerado el máximo reconocimiento otorgado a defensores medioambientales. Al recibir el galardón, Cáceres declaró:

“De los ríos somos custodios ancestrales el pueblo lenca, resguardados además por los espíritus de las niñas que nos enseñan que dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos es dar la vida para el bien de la humanidad y de este planeta…” 

La mujer que se enfrentó a monstruos transnacionales fue asesinada el 3 de marzo de 2016 en La Esperanza, Honduras, los involucrados en su feminicidio siguen sin ser enjuiciados según denunció recientemente su hija, Berta Zúñiga, pero sabemos que su lucha fue semilla y ¡#BertaVive en la lucha de los pueblos!

 

Estas cinco mujeres nos recuerdan que no sólo somos parte de la naturaleza, sino que somos una con ella.