Cary Ortiz, mejor conocida como Muerte Chikita, es una jammer del equipo Mexico City Roller Derby, y también nuestra primera genia del año en Luchadoras, Cary nos permitió compartir con ella y el equipo un día de práctica, la velocidad, sus risas y la forma en la que ella y sus compañeras rompen estereotipos nos permitió conocer más sobre el deporte que muy pocas conocemos.

Nos vimos un viernes por la noche, a la pista iban llegando las competidoras listas para su entrenamiento, se saludan con abrazos, algunas hacen un gesto con la mano a las que están más lejos, también hay risas y emoción de estar ahí en un día más de preparación. Todas cargan enormes mochilas para llevar su equipo: un casco, coderas, rodilleras, protector bucal y por supuesto un par de patines. El entrenamiento es poderoso, primero corren varias vueltas alrededor de la pista y después hacen lagartijas, abdominales, flexiones y otros ejercicios para estirar y acondicionar el cuerpo, porque después al ponerse los patines y volver a entrar a la pista empieza la competencia.

El Roller Derby es un deporte de contacto que se practica en una pista oval, con patines de cuatro ruedas en paralelo. En él interviene la fuerza, la velocidad, la destreza y la estrategia. La dinámica es parecida a una carrera de patines y en sentido contrario a las manecillas del reloj. Hay dos equipos en la pista de 5 jugadoras cada uno, 4 de ellas son bloqueadoras y una más a la que se le denomina jammer.

Las jammers son las corredoras de cada equipo y su trabajo es avanzar en la pista y rebasar la línea de bloqueadoras del equipo contrario, se distinguen por tener una estrella en el casco, al esquivar a las bloqueadoras del otro equipo y lograr pasarlas se suman puntos para su agrupación, el equipo que más puntos tenga es el ganador, sólo las jammer pueden hacer los puntos, Cary, es una de ellas.

El trabajo de las bloqueadoras es no dejar el paso libre a la jammer del equipo contrario y abrirle paso, de las bloqueadoras contrarias, a la de su equipo. Todo esto mientras siguen patinando, es ahí donde todo el poder se presenta. Las bloqueadoras taclean y cierran filas mientras las jammers saltan, se agachan y demás para tratar de esquivarlas, cada carrera dura 2 minutos aproximadamente y el partido se divide en dos periodos de 30 minutos.

La adrenalina va aumentando mientras siguen dando vueltas en la pista y se escucha el sonido de los patines, cuando frenan, cuando se caen, cuando transitan, cuando chocan entre ellas. La velocidad junto con la estrategia es lo más importante, las ruedas se convierten en herramientas para ir avanzando con seguridad. El paso una y otra vez de las competidoras da evidencia de la diversidad y potencia de sus cuerpos, algunas son más altas, otras con más fuerza, de diferentes tallas, todos los cuerpos tienen ventajas y cada una complementa a las demás en el equipo.

Cary Ortiz es de baja estatura, pero ella no considera que sea una desventaja, pudo encontrar en el Roller Derby el equilibrio y la paz que estaba buscando, porque este deporte es de poder, si en la pista hay seguridad eso genera que también lo haya afuera.

Una de las deportistas que más admira es justamente una de las compañeras de su equipo, Amaurit, una jammer, que también es de baja estatura y que le ha enseñado que la fuerza y la habilidad no tienen que ver con el tamaño cuando se enfrenta a las demás competidoras en la pista.

Amaurit, conocida como Sista Amaws, es licenciada en educación física por la Escuela Superior De Educación Física de la Ciudad de México, y practica Roller Derby desde el año 2012, forma parte de los equipos Mexico City Roller Derby y Xolas Roller Derby, además de ser seleccionada nacional en los años 2014 y 2018, obtuvo la distinción de jugadora más valiosa, Most Valuable Player, un premio que reciben atletas que han destacado en todo un campeonato. Sista Amaws también es patrocinada por Chaya Skates, una marca de patines profesionales.

Cary ve en Amaurit una amiga y una referente atleta como jammer de Roller Derby, que va abriendo camino para las demás, además de identificarse con ella por su estatura, Cary menciona: “Amaurit es chaparrita pero súper habilidosa, entonces luego ni la ves cuando pasa, la quieres bloquear y de repente ya se teletransportó al otro lado… por ello se le admira”.

El poder de las ruedas

El Roller Derby genera hermandad y vínculos entre las jugadoras, es un deporte de mujeres por excelencia, son contados los equipos masculinos, y ellas buscan romper con las ideas que consideran a su disciplina un mero show. 

En sus inicios era una especie de entretenimiento para el público que miraba. La profesionalización de este deporte la han hecho las mujeres, preparándose, entrenando y practicando para las competencias, en 2004 grupos de ligas femeninas consolidaron La Women’s Flat Track Derby Association, una asociación de ligas de Roller Derby femenino, que congrega equipos de todo el mundo y que uno de sus lemas principales es “hecho por patinadoras, para patinadoras”, siendo una asociación sin fines de lucro promueve y alberga el Roller Derby, donde las patinadoras son generalmente las administradoras.

Si ahora existen competencias internacionales, y recientemente equipos masculinos, es gracias al trabajo de las mujeres comprometidas con este deporte. El equipo Mexico City Roller Derby fue de los primeros en México en formar parte de dicha asociación.

El principal estereotipo que las deportistas buscan romper es la imagen que tiene el Roller Derby de ver a las competidoras sólo como un grupo “de mujeres sexys y rudas” patinando, Cary menciona que los comentarios principales del deporte están dirigidos al cuerpo de las competidoras, y se les sexualiza pues se piensa en el Roller Derby a partir del uniforme que usan, y la idea general es que “son las mujeres que patinan en shortcitos y se pegan”.

Las atletas como Cary buscan que ya no se vean a los cuerpos como mercancías, por ello el juego con su apodo, Muerte Chiquita, una asociación al orgasmo pero también a la pasión de estar en la pista compitiendo sin importar su tamaño, lo que importa ahí es la fuerza y habilidad que ella tiene como atleta y no como se está vestida. Además los uniformes que usan, y que cada equipo decide si es shorts o leggins, lo hacen pensando en la comodidad y que la prenda permita al cuerpo hacer todos los movimientos que el deporte requiere.

El Roller Derby es uno de los deportes femeninos más populares porque a partir de la organización de las mujeres autogestionadas se ha ido consolidando, se han ido abriendo camino para que otras mujeres lo conozcan y puedan practicarlo. Patinar juntas para ir rompiendo los estereotipos y disfrutarlo como un deporte, lejos de  seguir sexualizando a las mujeres, empoderarse desde las ruedas.

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